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Primero de Mayo 2026

La tercera campaña del imperialismo alemán por la dominación mundial

Este discurso fue pronunciado por Christoph Vandreier, secretario nacional del Sozialistische Gleichheitspartei (Alemania), en el Mitin Online del Primero de Mayo 2026, organizado por el WSWS y el Comité Internacional de la Cuarta Internacional.

Discurso del mitin en línea del Primero de Mayo Internacional 2026 de Christoph Vandreier

Traigo aquí saludos revolucionarios del Primero de Mayo desde Berlín, una ciudad que conoce las bombas, que conoce la destrucción y desde la cual se originó la guerra nazi de exterminio. En la Segunda Guerra Mundial, 70 millones de personas perdieron la vida. Europa yacía en ruinas y los trabajadores de todo el mundo juraban: '¡Nunca más la guerra, nunca más el fascismo!'

Sin embargo, 80 años después de que los líderes nazis fueran condenados a muerte por estos crímenes contra la paz, Estados Unidos y sus aliados están cometiendo crímenes similares de nuevo. La brutal guerra de agresión contra Irán y las amenazas de Trump de destruir por completo al país entero corresponden a la misma mentalidad y forman igualmente parte de una guerra mundial en desarrollo.

Esta locura no surge simplemente de la mente enferma del presidente estadounidense. Esto queda claro por su respaldo de las grandes potencias imperialistas. El canciller Merz visitó el Despacho Oval inmediatamente después de que comenzara la guerra para besar el anillo de Trump y apoyar la bárbara campaña. Hoy en día, se niega a declarar ilegal la guerra. En cambio, acusa a Irán de infringir el derecho internacional porque se atreve a defenderse de la superioridad estadounidense.

El presidente Donald Trump se reúne con el canciller alemán Friedrich Merz en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el martes 3 de marzo de 2026, en Washington. [AP Photo/Mark Schiefelbein]

Merz apoya la guerra a pesar de su impacto desastroso sobre la economía alemana. Busca evitar un conflicto con Estados Unidos por Ucrania. Sin embargo, sobre todo, se siente atraído por los métodos fascistas de Trump. El imperialismo alemán vuelve a recurrir una vez más a los mismos medios para afirmar sus intereses económicos en todo el mundo.

“Alemania debe volver a hablar el lenguaje del poder”, declara el canciller, mientras pone en marcha el mayor rearme desde Hitler. Como en el pasado, el objetivo es asegurar materias primas, mercados y mano de obra. Para imponerse frente a Estados Unidos, Alemania debe dominar Europa, saquear Ucrania y poner a Rusia en su lugar.

Debe decirse claramente: Alemania lleva mucho tiempo en guerra con Rusia de nuevo. Con el golpe de 2014 y la posterior escalada, el gobierno alemán provocó sistemáticamente la invasión rusa. Alemania es ahora el mayor proveedor de armas a Ucrania y lleva tiempo suministrando armas que se utilizan para atacar el corazón ruso. Los tanques alemanes están avanzando contra Rusia otra vez.

A mediados de abril, Merz recibió a Zelensky en Berlín y anunció una nueva asociación estratégica. Alemania y Ucrania desarrollarán conjuntamente armas para derrotar a Rusia. Alemania no iba a ceder en sus esfuerzos por defender Ucrania y Rusia no tenía ninguna posibilidad de ganar esta guerra, dijo el canciller Merz.

El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, asisten a una ceremonia de bienvenida antes de las consultas intergubernamentales germano-ucranianas en Berlín, Alemania, el martes 14 de abril de 2026. [AP Photo/Ebrahim Noroozi]

Poco después, el ministro de Defensa Boris Pistorius presentó por primera vez una estrategia militar alemana. Esta describe a Russia como una amenaza central y anuncia un nuevo aumento extremo del tamaño de la Bundeswehr. Las empresas deben adaptarse a una economía de guerra y la sociedad ser militarizada.

Alemania ya ha invadido Rusia dos veces, cometiendo los peores crímenes de la historia de la humanidad. Ahora están librando una tercera campaña, incluso aceptando una guerra nuclear que no solo reduciría a Alemania y Europa a escombros, sino al mundo entero.

Los costes de esta locura ya los asume la clase trabajadora. En los últimos años, ya se han destruido 250.000 empleos para que Alemania esté preparada para la guerra comercial. La guerra contra Iran está impulsando la inflación y reduciendo drásticamente los salarios reales. El gobierno alemán está anunciando un paquete de austeridad tras otro. Próximamente, la sanidad sufrirá grandes recortes para financiar el rearme histórico.

La oposición a estos ataques y a la política de guerra es enorme. Pero no encuentra expresión en el establishment oficial. No hay ni un solo voto opositor en contra de la guerra en todo el Bundestag. El fascista AfD marca el tono militarista, y el SPD organiza el rearme con una frialdad tecnocrática. Los antiguos pacifistas de los Verdes se han convertido en los peores belicistas.

El partido La Izquierda apoyó los créditos de guerra en el Bundesrat y permitió que Merz fuera elegido canciller rápidamente. Y cuando comenzó la guerra contra Irán, el líder del partido La Izquierda, Jan van Aken, celebró el asesinato de los líderes iranís por bombas israelíes y estadounidenses. Con las palabras: 'Que ardan en el infierno.' Este es el lenguaje de Trump en la boca de un político supuestamente de izquierdas.

De izquierda a derecha, Ines Schwerdtner, copresidenta del partido La Izquierda (Die Linke), Heidi Reichinnek, diputada del parlamento federal alemán y miembro del mismo partido, y Jan van Aken, copresidente de Die Linke llegan a una rueda de prensa en Berlín, Alemania, el lunes 24 de febrero de 2025, un día después de las elecciones nacionales. [AP Photo/Michael Probst]

Pero hay un partido que se opone al belicismo en Alemania: el Partido Socialista por la Igualdad. Lo decimos claramente: La guerra no se detendrá con apelaciones al gobierno, ni con peticiones, ni por alianzas con partidos que aprobarán los créditos de guerra mañana. Sino construyendo un nuevo movimiento de masas de la clase trabajadora contra el capitalismo.

No es una fórmula abstracta, sino la realidad estratégica central de nuestra época. La clase trabajadora produce toda la riqueza social. Sin ella, ningún tanque puede funcionar, ningún caza puede volar, ningún transporte de municiones puede desplazarse. Es una clase internacional, conectada a través de las fronteras por la producción global. Y la mayoría rechaza la política de guerra.

Lo que falta no es la voluntad de luchar, sino una dirección revolucionaria y un programa socialista. Esto es por lo que luchamos junto con nuestros partidos hermanos del Comité Internacional de la Cuarta Internacional.

(Artículo publicado originalmente en ingles el 11 de mayo de 2026)

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